Día 8: Boston

En nuestro día anterior, una de las opciones era conducir hasta Boston, pero como debíamos conducir el doble (dos horas más otras dos) decidimos usar ese tiempo para descansar, disfrutar de nosotros, y dejar la visita para el día de hoy. Teníamos muchas ganas de conocer Boston, y organizar bien el día para que nos diera tiempo a ver lo que habíamos programado.

De nuevo creo que fue un acierto el orden de los días: ver Boston antes de NYC no hubiera sido lo mismo para mí.

¡Amanece lloviendo! Salimos con algo de retraso a la ciudad, fundada en 1630. Aunque hay mucho tráfico, en el distrito financiero es fácil aparcar, aunque no se puede estar más de 2 horas, se puede ir añadiendo, parece que no lo controlan.

Vemos todo sin prisas, aunque se puede ver de forma rápida siguiendo el Freedom trail o Senda de la Libertad, que se puede iniciar desde Boston Common: es un gran parque lleno de ardillas,el más antiguo del país. Ese itinerario recorre 16 lugares en 4 kilómetros aproximadamente, que físicamente es una línea amarilla dibujada en la acera.

El parque es precioso, estuvimos mucho rato paseando, jugando con las ardillas y disfrutando del ambiente, lleno de gente corriendo, almorzando o de paso

¡Vamos a repasar los puntos más interesantes!

El Fanevil hall es un edificio histórico que data de 1742, construido por John Suibert, siguiendo el estilo de un mercado campesino inglés: un piso abierto al nivel del suelo y un cuarto de asambleas en el nivel superior. Lo financió el comerciante Peter F. Hay una veleta de grillo en la parte superior que fue un símbolo para identificar a espías británicos durante el periodo revolucionario, como un santo y seña (shibboleth).

La veleta se creó en 1742 por el diácono Shem Drowne. La campana sonó por última vez al final de la II Guerra Mundial, en 1945, y se reparó en 2007, pero solo se ha hecho sonar alguna vez con un martillo.

En 1761 se quemó, pero ha seguido utilizándose como mercado, como lugar de reuniones… se le conoce como “la cuna de la libertad” por los discursos de Samuel Adams y James Otis alentando a la independencia de Gran Bretaña.

Comemos en un puesto ambulante un perrito caliente grande con cebolla pochada, lo típico en esta ciudad (7$) que está espectacular. Pero, de verdad, increíble. Hacemos una pequeña parada en Primark para comprar unas cosillas y disfrutamos del solete que empieza a despuntar.

Cómo un simple Hot dog puede estar tan rico…

El Quincy market es un mercado que data del 1826 construido por el alcalde Josiah Quincy sin impuestos ni deudas. Estaba junto al muelle y fue uno de los mayores complejos construidos en el siglo IXX. Se puede comer aquí muy barato y comprar fruta y todo tipo de objetos en unas galerías que hay un poquito antes de llegar.

La Massachusetts State House, o Casa del Estado de Massachusetts, está en Bacon Hill, ocupando 27.000 m2. Se construyó en 1798.

Bacon Hill es un barrio de ladrillo rojo donde también se encuentra el mítico bar de Cheers, concretamente en el número 84.

Este bar es un súper negocio: carísimas consumiciones, te cobran solo por cruzar la puerta, así que pasamos y solo lo vemos un poco por encima

La Casa Vieja de Estado es otro de los importantes edificios históricos de Boston, por ser donde se firmó la Declaración de la Independiencia en 1713, cuando era sede del Gobierno colonial británico. Está muy integrado en el centro, en la intersección de las calles Washington y State, a pesar de ser el edificio más viejo de Boston.

Fue el sitio de la masacre de Boston del 5 de marzo de 1770, que fue la chispa que hizo saltar la Revolución estadounidense.

Ocurrió la noche del lunes 5 de marzo de 1770 cuando la tensión por la ocupación militar se incrementó tras los disparos contra un grupo de manifestantes que protestaba por la subida de tasas que Inglaterra decretó para recuperar las pérdidas tras la guerra. Cuando Edward Garrick solicitó un pago de su maestro a un oficial de la Casa de Aduanas y este le ignoró, y acabó golpeándolo ante su insistencia, la gente se alborotó y arrojaron bolas de nieve, hielo y basura al soldado, llamado White. La confusión fue a mayores, un mosquete se disparó al aire “accidentalmente” y ya todo fue caos. El incidente se cobró cinco víctimas y dos soldados fueron condenados por uso de la fuerza desmesurada, pero Samuel Adams acuñó el término Masacre (otros carnicería en un famoso grabado…) y con ese nombre se quedó, aunque para los británicos siempre ha sido el “incidente de King Street”.

La Park Street Church está en el centro y se construyó en 1809 para congregar a los cristianos evangelistas protestantes (4 ces) de la ciudad. Actualmente cuenta con 1.000 miembros y los domingos asisten a misa 2.000 personas.

Esta librería del 9 de West Street nos enamora, y después de mucho mirar os dexcidimos por un libro de fotografías de George Perry: New York in the sixties

En la parte de la ciudad moderna destaca el edificio más alto de la ciudad, de 60 plantas, el Hancock tower.

Los cementerios de Granary Burying y King Chapel son impresionantes; el primero es el tercer cementerio más grande de Boston, aunque hay 2.345 lápidas, los historiados creen que hay más de 5.000 personas enterradas, entre ellos, Samuel Adams, John Hancock y Robert Treat Paine, firmantes de la declaración de la independencia, además de varios patriotas y algunas víctimas de la masacre de Boston; el segundo se encuentra en lo que antiguamente se llamaba Stone chapel y es de 1754, diseñado por el arquitecto colonial Peter Garrison y Monumento Histórico NAcional desde 1960.

Si se cruza el Mystic River se accede a la Universidad de Cambrige y se puede ver a estudiantes entrenando remo aunque en agosto no había o al menos no aquella tarde. Se puede volver cruzando el Longfelow bridge que atraviesa el río Charles, y es conocido por los lugareños como el “Puente sal y pimienta” por la forma de sus torres centrales.

Si nos seguís, ya sabéis nuestra poca afición a los museos, por lo que no visitamos el Museo del MIT, el de Historia Natural de Harvard ni la Biblioteca John F. Kennedy, mucho más teniendo en cuenta que NYC nos esperaba con una dosis maja de museos. El Observatorio Skywalk y el Fenway Park también os pueden interesar (consultad los links), aunque nosotros habíamos tenido suficiente con Williamsport y seguimos camino.

Si tenéis tiempo, también podéis dar un paseo en barco o goleta por el puerto (duración de 2 horas y precio de 42$). Algunos blogueros decían que era caro y aburrido, otros que daban bebida gratis y que se llevaron la cena y lo pasaron bien… Te lleva por el mercado Boston Fish Pier, la marina Fan Pier Boston y hasta el Castle Island.
¿Típico? Sí, ¡pero y muy real!

Esa noche dormíamos en South Yarmouth para pasar dos días por Cape Cod, así que seguimos camino pensando en próximas paradas. Pero Boston nos encantó: es una ciudad preciosa, cosmopolita pero a la vez con una medida relativamente manejable, el encanto del río… la llamada Capital de Nueva Inglaterra invita a callejear y buscar rincones por sus 21 barrios (por ello recibe el sobrenombre de la ciudad de los barrios), aunque el calor que nos hizo nos forzaba también a buscar cafeterías donde descansar y refrescarnos.

También nos damos un paseo por Chinatown y Litle Italy en coche, porque están a las afueras, pero no se puede aparcar, todo está prohibido y cuando al fin conseguimos un sitio, una señora se asoma por una ventana y nos dice que no van a poder girar los coches y que si no lo quitamos la policía “se lo llevará”. Evidentemente, no nos fiamos y sacamos el coche, pero empieza a llover y nos vamos: al final hemos estado ¡seis horas! Casi sin darnos cuenta, ha sido increíble, hemos disfrutado la ciudad a tope, sin prisa pero sin pausa, nos ha encantado pero se nos ha pasado el tiempo volando.

¡Vuelta a la carretera! Para salir de la ciudad encontramos un tráfico bestial a las 17 horas, nos perdemos, de hecho, y nos cuesta llegar a nuestro siguiente destino. Seguro que con lo grande que es Boston, siempre sufrirá estas retenciones pero además hay obras durante todo el trayecto, así que tenemos que decidir bien a dónde vamos porque no nos puede dar tiempo a todo… ir al norte, a Salem nos tienta porque está solo a media hora, pero han explotado tanto el tema de la brujería que está muy masificado y a parte de la estatua de “embrujada”, no parece tener mucho más interesante.

Otro lugar donde podéis ir es a Sandwich, ya llegando a Cape Cod, en el condado de Barnstable. Con el rollo de las obras desistimos.

Tiene un pequeño museo gratis que enseña la historia del Canal de Cape Cod, el embarcadero boardwalk con bancos de madera desde donde ver barcos y pescadores… también se puede ver una casa que data de 1640, la Hoxie house, en Water St.; un viejo molino que hay en el lago Shawme el Dexter’s Grist Mill; la casa Wing Fort house donde, no lo tengo claro, parece que te enseñan cómo era la vida allí en el siglo XVII; el Heritage Museum & Gardens lo ponen muy bien para pasear por sus jardines y ver una colección de coches antiguos (entrada 18$/persona).

O bien uno de estos tres paseos recomendados: Cornelia Carey Sanctuary (the knob) en Quissett Harbur Rd., en Falmouth, que dura un par de horas y recorre la costa; las playas con paseo marítimo y puerto de Yarmouth desde la Gray’s beach o ver cangrejos y conchas en la Skaket beach si hay marea baja; o en el 45 Fells Rd de Falmuth pasear entre las flores y árboles de diferentes especies que datan de 1950, sus bonitas esculturas y buenas vistas en el Spohr Gardens (es gratis pero agradecen donaciones para su mantenimiento).

Así que decidimos ir directos a Plymonth. De ahí a nuestro hotel tenemos casi tres cuartos de hora, pero puede ser una parada técnica para estirar las piernas y cenar bonita. ¡Estamos como locos de llegar a la costa! Esperamos que mejore el tiempo para pasear por el puerto y ver el Mayflower, el barco en el que llegaron a América en 1620 peregrinos holandeses e ingleses.

Llegamos anocheciendo y aparcamos en la misma calle del paseo marítimo. Se paga zona azul, pero a esas horas ya no hay. Vamos por el embarcadero y el espigón dando un agradable paseo. Cenamos pescado en el puerto, muy asequible, en el Lobster Hut (26$ los dos: un plato de pescado, algo similar a unos chocos, bebida y propina incluida). El sitio es precioso, no muy romántico pero con vistas al mar.

Luego vamos paseando hasta donde debería estar el Mayflower II pero ¡sorpresa! no está. Se lo han llevado a Connecticut para su mantenimiento y en su lugar han instalado un mini-museo que, además, está cerrado.

Curiosidades: viajaron 130 personas (102 más la tripulación) con éxito, aunque necesitaron dos intentos para conseguirlo. El barco es un filibote, típico de los Países Bajos y que no navega bien contra el viento, por lo que les costó más de 2 meses llegar bajo el mando de Christopher Jones. Su cañón de bronce se llamaba Minion. En realidad fue bastante desastroso: la mitad de los viajeros no sobrevivió al primer invierno en EEUU, dos personas fallecieron durante el viaje y una, bautizada con el nombre de Oceanus, nació. Como era un buque alquilado, el resto de tripulación tuvo que volver, muriendo el capitán un año después. En Buckingham shire, Inglaterra, hay una casa que se supone que se construyó con su madera.

Una vez allí, leemos en la entrada del lugar donde debía estar atracado, que es una reproducción del original, que tampoco se sabe con certeza como era, por lo que se ha construido siguiendo unos planos dibujados a partir de los escritos que se han ido encontrando… vamos, que seguramente no tiene nada que ver con el original.

Nos ha gustado mucho esta parada, así que seguimos hasta nuestro hotel, menos mal, porque siguen las obras en la carretera. Allí nos recibe una señora hindú súper maja, pero a la que no se le entiende nada. ¡Premio para Iñigo que trraduce Niágara y Canadá de su inglés raruno!

El pueblo costero tiene un ambientazo estival, pero debemos seguir camino

Son las 22 horas y queremos comprar café para desayunar en el hotel, pero no encontramos nada abierto… el Family Dolar cerrado, un Pharmacy sin cafés pequeños… pero localizamos sitios para desayunar al día siguiente.

¡Hasta mañana!

Día 7: Albany – Sturbridge

Día 9: South Yarmouth

Vuelve al inicio del viaje: “EEUU: Ruta por la costa Este”

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